En Holanda y en Bélgica está permitida la eutanasia activa y voluntaria. En el estado de Oregón, Estados Unidos, admiten el suicidio asistido. En España, la legalidad de esas prácticas está de nuevo en debate, a partir del caso de un hombre pentapléjico que se habría suicidado con ayuda el jueves. En la Argentina, según el especialista Eduardo Rivera López, profesor de la Escuela de Derecho de la Universidad Torcuato Di Tella, "la eutanasia y el suicidio asistido deberían regularse para evitar los abusos que la ilegalidad implica".En nuestro país, ni la eutanasia voluntaria ni el suicidio asistido están autorizados por alguna norma. En el primer caso, un médico u otra persona produce la muerte del paciente que la consintió. En el suicidio asistido, es el paciente quien produce su fallecimiento con la asistencia de otra persona. Ninguno es aceptado por la Iglesia Católica, porque los considera un crimen.Sin embargo, al ser consultado por Clarín, el filósofo Rivera López —doctor en ciencias políticas de la Universidad de Mainz, Alemania— sostiene que la existencia de una legislación específica sería mucho mejor que dejar que esas prácticas sigan realizándose ilegalmente. Porque la falta de normas permite abusos: "Fundamentalmente, que se aplique la eutanasia a pacientes que no dieron su consentimiento".Hasta ahora, se han presentado en el Congreso argentino algunos proyectos de ley relacionados con "el derecho de muerte digna", pero ninguno prosperó. Según el experto, "eran muy restrictivos y no avanzaban demasiado más allá de lo que ya la propia ley de ejercicio de la medicina dice". Esa ley (Nº 17132/67), obliga a los médicos a respetar la voluntad del paciente cuando se niega a tratarse o internarse, "salvo en los casos de inconsciencia, alienación mental, lesionados graves por causa de accidentes, tentativas de suicidio o de delitos".En 2002 un sondeo realizado a médicos del CEMIC sobre eutanasia y suicidio asistido dio estos resultados: de 120 encuestas tuvieron un retorno del 63%. El 26% de los médicos dijo que los aplicó una o más veces y el 63%, que estaría de acuerdo con la eutanasia si fuera legalizada.Se podría objetar que una persona pentapléjica podría tomar la decisión de suicidarse con ayuda al estar en un estado de desesperación. Pero Rivera López opina: "Una regulación legal podría hacer mucho para garantizar que la decisión no sea tomada con desesperación. El paciente tiene derecho a interrumpir su tratamiento o incluso a terminar con su vida, pero la ley deberá garantizar que tome la decisión lo más autónomamente posible".En 23 países, ya funcionan 38 organizaciones no gubernamentales que promocionan el derecho a morir y apoyan la eutanasia voluntaria y el suicidio asistido. Al mismo tiempo, también fueron prosperando en el mundo y en la Argentina (desde 1985) los servicios de cuidados paliativos en los hospitales, que son reconocidos por la Organización Mundial de la Salud como un modo de hacer que los pacientes terminales alcancen una buena calidad de vida, a pesar de que no consigan la cura. Sus defensores afirman que esos pacientes necesitan de un cuidado activo que no acelere su muerte ni tampoco la posponga artificialmente.Para Rivera López, "más pacientes deberían acceder a cuidados paliativos. En muchos casos puede ser una alternativa a la eutanasia o al suicidio asistido. Aunque hay casos en que no son efectivos para paliar el dolor físico y el sufrimiento psicológico. La medicina tiene un límite".lunes, 16 de noviembre de 2009
Eutanasia: un debate pendiente an la Argentina
En Holanda y en Bélgica está permitida la eutanasia activa y voluntaria. En el estado de Oregón, Estados Unidos, admiten el suicidio asistido. En España, la legalidad de esas prácticas está de nuevo en debate, a partir del caso de un hombre pentapléjico que se habría suicidado con ayuda el jueves. En la Argentina, según el especialista Eduardo Rivera López, profesor de la Escuela de Derecho de la Universidad Torcuato Di Tella, "la eutanasia y el suicidio asistido deberían regularse para evitar los abusos que la ilegalidad implica".En nuestro país, ni la eutanasia voluntaria ni el suicidio asistido están autorizados por alguna norma. En el primer caso, un médico u otra persona produce la muerte del paciente que la consintió. En el suicidio asistido, es el paciente quien produce su fallecimiento con la asistencia de otra persona. Ninguno es aceptado por la Iglesia Católica, porque los considera un crimen.Sin embargo, al ser consultado por Clarín, el filósofo Rivera López —doctor en ciencias políticas de la Universidad de Mainz, Alemania— sostiene que la existencia de una legislación específica sería mucho mejor que dejar que esas prácticas sigan realizándose ilegalmente. Porque la falta de normas permite abusos: "Fundamentalmente, que se aplique la eutanasia a pacientes que no dieron su consentimiento".Hasta ahora, se han presentado en el Congreso argentino algunos proyectos de ley relacionados con "el derecho de muerte digna", pero ninguno prosperó. Según el experto, "eran muy restrictivos y no avanzaban demasiado más allá de lo que ya la propia ley de ejercicio de la medicina dice". Esa ley (Nº 17132/67), obliga a los médicos a respetar la voluntad del paciente cuando se niega a tratarse o internarse, "salvo en los casos de inconsciencia, alienación mental, lesionados graves por causa de accidentes, tentativas de suicidio o de delitos".En 2002 un sondeo realizado a médicos del CEMIC sobre eutanasia y suicidio asistido dio estos resultados: de 120 encuestas tuvieron un retorno del 63%. El 26% de los médicos dijo que los aplicó una o más veces y el 63%, que estaría de acuerdo con la eutanasia si fuera legalizada.Se podría objetar que una persona pentapléjica podría tomar la decisión de suicidarse con ayuda al estar en un estado de desesperación. Pero Rivera López opina: "Una regulación legal podría hacer mucho para garantizar que la decisión no sea tomada con desesperación. El paciente tiene derecho a interrumpir su tratamiento o incluso a terminar con su vida, pero la ley deberá garantizar que tome la decisión lo más autónomamente posible".En 23 países, ya funcionan 38 organizaciones no gubernamentales que promocionan el derecho a morir y apoyan la eutanasia voluntaria y el suicidio asistido. Al mismo tiempo, también fueron prosperando en el mundo y en la Argentina (desde 1985) los servicios de cuidados paliativos en los hospitales, que son reconocidos por la Organización Mundial de la Salud como un modo de hacer que los pacientes terminales alcancen una buena calidad de vida, a pesar de que no consigan la cura. Sus defensores afirman que esos pacientes necesitan de un cuidado activo que no acelere su muerte ni tampoco la posponga artificialmente.Para Rivera López, "más pacientes deberían acceder a cuidados paliativos. En muchos casos puede ser una alternativa a la eutanasia o al suicidio asistido. Aunque hay casos en que no son efectivos para paliar el dolor físico y el sufrimiento psicológico. La medicina tiene un límite".sábado, 14 de noviembre de 2009
DONACION DE SANGRE
La transfusión de sangre se convirtió en una actividad fundamental en la actual asistencia sanitaria. Una medicina cada vez más compleja permite que muchos enfermos que antes eran considerados irrecuperables hoy tengan oportunidad de curarse. Por consiguiente, la demanda de sangre aumentó en todo el mundo.La sangre no se puede fabricar. La única solución posible es que una persona tenga la voluntad de ceder un pequeño volumen, de manera voluntaria y altruista. La donación de sangre se transforma, de esta manera, en un acto responsable y solidario.
Si en Argentina una de cada 25 personas donara sangre por lo menos una vez al año estarían cubiertos los requerimientos transfusionales del país.
Razones para donar sangre:
La donación de sangre debe ser un acto espontáneo, libre de presiones y enteramente altruista, basado en la iniciativa propia y la solidaridad para con el prójimo. Sin embargo, muchas veces uno se pregunta: ¿qué razón habría para donar si ninguno de nuestros familiares o amigos lo necesita? Pues bien, podemos mencionar algunas de ellas:
- Con una donación se pueden salvar muchas vidas.
- La cantidad donada representa no más del 10% de la sangre que normalmente se posee; este porcentaje no perjudica el normal funcionamiento del organismo.
- Los tratamientos para el cáncer, las complejas cirugías cardiovasculares y los trasplantes de órganos son procedimientos con alto requerimiento transfusional y que no podrían realizarse sin el soporte de las transfusiones de sangre.
- Donar es seguro, simple y permite que todos los hospitales tengan una reserva adecuada de sangre.
- La donación es una manera de evitar que la sangre sea motivo de comercio. La sangre no debe comprarse ni venderse.
El proceso de donación consta de tres pasos:
- Entrevista médica: cuestionario y controles predonación (peso, presión arterial, pulso, hemoglobina)
- Donación: a través de una punción venosa se obtiene la unidad donada
- Recuperación: descanso y control del donante durante unos minutos (luego se le brinda un refrigerio)
Requisitos básicos para donar sangre
Las condiciones necesarias están contempladas en el cuestionario que se le entrega al presentarse a donar. Las principales son:
- Gozar de buen estado de salud
- Tener entre 18 y 65 años de edad
- Pesar más de 50 kilos
- Tener valores de presión arterial dentro de los límites que se consideran adecuados
- No presentar fiebre o haber padecido alguna enfermedad en los últimos 7 días
- Es necesario haber descansado por lo menos 6 horas la noche anterior a la donación
- No es necesario estar en ayunas, por el contrario, es conveniente tomar el desayuno habitual
- Es obligatorio certificar su identidad a través de una documentación confiable como lo exige la normativa vigente
Fuente:http://www.fundacionfavaloro.org/pagina_medicinatransfusional_6.htm
lunes, 9 de noviembre de 2009
Lla clonacion humana una perpectiva en general

Clonar significa producir una copia genéticamente igual a un individuo.
Ésta es la manera de ser clonados. Los científicos obtendrían su ADN de una célula epidérmica y lo colocarían en el óvulo de una mujer cuyo ADN fue extraído. Una chispa de electricidad dividiría el óvulo y, después de algunos días, obtendríamos un embrión igual al otro.
Se ha hablado mucho en prensa sobre la clonación humana. En la realidad, la mayoría de los científicos no está interesada en producir clones humanos. Lo que los científicos pretenden hacer es producir células humanas clonadas que puedan utilizarse para curar algunas enfermedades.
Así es cómo podría funcionar: imagine que padece de una enfermedad que le está destruyendo partes de su cerebro lentamente. Los tratamientos actuales apenas reducen los síntomas mientras que la enfermedad continúa provocando lesiones en su cerebro. La clonación le ofrece una esperanza de cura.
Los científicos producirían un embrión clonado utilizando el ADN de sus células epidérmicas. A continuación, retirarían las células madre de este embrión, transformándolas en células cerebrales y por último las transplantarían a su cerebro.
La clonación es un modo diferente de utilizar células madre para curar determinadas enfermedades. Algunas personas prefieren esta forma de obtener células madre. Al final, un embrión clonado es una copia genética de alguien que ya está vivo y que dio su consentimiento. Es obvio que todos tenemos el derecho a decidir qué hacer con nuestro propio ADN ¿no?
Al contrario, un embrión en el congelador de una clínica de fertilización fue creado a partir de la mezcla única del esperma y el óvulo y ésta es una unión que sólo acontecerá una vez, produciendo un conjunto totalmente único de genes que tienen el potencial de convertirse en un individuo único.
martes, 20 de octubre de 2009
Planificacion Familiar

Planificación familiar es el conjunto de prácticas de una pareja que tienen como fin el control de la cantidad de hijos. En su concepto más amplio, la planificación familiar comprende dos vertientes:
para ayudar a las personas que no tiene hijos logrando de esta manera un posible embarazo.
Ayudar a las parejas a evitar embarazos no deseados, o espaciar los embarazos deseados. Esto se logra mediante uno o varios metodos anticonceptivos.
Se refiere al plan que toma una familia sobre cuantos hijos tener, debido tiempo y sobre todo se tiene que decidir con responsabilidad. Se puede prevenir un embarazo no deseado con píldoras métodos de barrera, químicos y quirúrgicos.
En 1971, la Organización Mundial de la Salud definió a la Planificación Familiar como “una manera de pensar y de vivir,
adoptada voluntariamente por los individuos y las parejas, que se basa en conocimientos, actitudes y decisiones tomadas
con sentido de responsabilidad, a fin de promover la salud y el bienestar de la familia y la comunidad”. Es interesante destacar
que la fecha de dicha declaración se corresponde con la época en la que la anticoncepción deja de ser una herramienta
informal realizada por las familias y los individuos en base al saber popular para convertirse en una práctica aceptada
formalmente e indicada por los médicos para ayudar a las familias a planificar el número de hijos que desean.
No existe un método anticonceptivo "mejor." Cada método tiene sus propias ventajas y desventajas. Algunos métodos funcionan
mejor que otros para evitar el embarazo.
Para elegir un método se deberá tomar en cuenta lo siguiente:
• la salud general;
• la frecuencia con la que sostiene relaciones sexuales;
• el número de parejas sexuales que tiene;
• si desea tener hijos;
• qué tan bien funciona cada método (o su eficacia) para evitar el embarazo;
• cualquier efecto secundario posible; y
• su comodidad para usar ese método.
para ayudar a las personas que no tiene hijos logrando de esta manera un posible embarazo.
Ayudar a las parejas a evitar embarazos no deseados, o espaciar los embarazos deseados. Esto se logra mediante uno o varios metodos anticonceptivos.
Se refiere al plan que toma una familia sobre cuantos hijos tener, debido tiempo y sobre todo se tiene que decidir con responsabilidad. Se puede prevenir un embarazo no deseado con píldoras métodos de barrera, químicos y quirúrgicos.
En 1971, la Organización Mundial de la Salud definió a la Planificación Familiar como “una manera de pensar y de vivir,
adoptada voluntariamente por los individuos y las parejas, que se basa en conocimientos, actitudes y decisiones tomadas
con sentido de responsabilidad, a fin de promover la salud y el bienestar de la familia y la comunidad”. Es interesante destacar
que la fecha de dicha declaración se corresponde con la época en la que la anticoncepción deja de ser una herramienta
informal realizada por las familias y los individuos en base al saber popular para convertirse en una práctica aceptada
formalmente e indicada por los médicos para ayudar a las familias a planificar el número de hijos que desean.
No existe un método anticonceptivo "mejor." Cada método tiene sus propias ventajas y desventajas. Algunos métodos funcionan
mejor que otros para evitar el embarazo.
Para elegir un método se deberá tomar en cuenta lo siguiente:
• la salud general;
• la frecuencia con la que sostiene relaciones sexuales;
• el número de parejas sexuales que tiene;
• si desea tener hijos;
• qué tan bien funciona cada método (o su eficacia) para evitar el embarazo;
• cualquier efecto secundario posible; y
• su comodidad para usar ese método.
Se debe tener en cuenta que NINGÚN método anticonceptivo es completamente seguro. Cualquiera de los métodos
anticonceptivos pueden fallar. Sin embargo, se puede incrementar considerablemente la probabilidad de
éxito de un método si lo usa siempre correctamente. La única forma de estar segura de que no quedará embarazada,
es no tener relaciones sexuales (la abstinencia.)
Los objetivos básicos de la
planificación familiar son:
respetar los derechos humanos,
regular el aumento demográfico
de la población, mejorar
la salud de la familia y
la comunidad.
planificación familiar son:
respetar los derechos humanos,
regular el aumento demográfico
de la población, mejorar
la salud de la familia y
la comunidad.
martes, 22 de septiembre de 2009
Bioetica

Antecedentes históricos
En 1970, el oncólogo Van Rensselaer Potter, en el artículo “The Science of Survival” acuñó el término bioética. A partir de esa fecha se han ampliado los horizontes de reflexión y el número de autores, centros de estudio y de libros publicados que contemplan una creciente diferenciación de propuestas y de enfoques filosóficos, a veces contrapuestos.
En 1970, el oncólogo Van Rensselaer Potter, en el artículo “The Science of Survival” acuñó el término bioética. A partir de esa fecha se han ampliado los horizontes de reflexión y el número de autores, centros de estudio y de libros publicados que contemplan una creciente diferenciación de propuestas y de enfoques filosóficos, a veces contrapuestos.
La Bioética, en el sentido propio del término, surgió en Estados Unidos. Potter detectó en sus escritos el peligro que corría la supervivencia de todo el ecosistema por la ruptura entre los dos ámbitos del saber: el científico y el humanístico. El único camino de solución posible ante la catástrofe inminente fue establecer un puente entre las dos culturas, la científica y la humanística-moral. La Bioética se debe ocupar de unir la ética y la biología. Tiene por tarea enseñar cómo utilizar el conocimiento, es una ciencia de la supervivencia. El núcleo conceptual en que se fundamenta el nacimiento de la bioética es la necesidad de que la ciencia biológica se plantee preguntas éticas, es decir, que el hombre se interrogue sobre la relevancia moral de su intervención. La aplicación de cualquier conocimiento científico puede tener consecuencias imprevisibles para la humanidad aunque sólo sea concentrar el poder biotecnológico en manos de unos cuantos.En la concepción de Potter, la Bioética parte de una situación de alarma por efecto del progreso científico.La ética debe encontrar sus normas y su fundamentación no fuera del mundo biológico, sino en las leyes mismas de la naturaleza. Potter, aunque advertía que era urgente constituir una nueva ciencia, no definió sus problemas éticos específicos.En el mundo se han creado diversos centros de bioética, entre ellos el Centro Juan XXIII en Missouri; también es una materia que se enseña en algunas escuelas de Medicina y, por otro lado, se han fundado algunos comités de Bioética
Definición
La Bioética es el estudio sistemático de la conducta humana en el ámbito de las ciencias de la vida y de la salud, analizados a la luz de los valores y principios morales.
La Bioética tiene por finalidad el análisis racional de los problemas morales ligados a la biomedicina y de su vinculación con el ámbito de derecho y de las ciencias humanas. La Bioética general se ocupa de los fundamentos éticos, la bioética especial analiza los grandes problemas, y la bioética clínica examina en la práctica médica concreta y en el caso clínico los valores que están en juego o los medios correctos.La teología moral considera estas intervenciones a la luz de la fe y de la Revelación cristiana.La Bioética, entonces, deberá ser una ética racional que a partir de la descripción del dato científico, biológico y médico, analice racionalmente la licitud de la intervención humana sobre el hombre.
fuente: http://www.catholic.net/
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